El panorama agrícola nacional se encuentra fuertemente condicionado por el estado de los suelos y los recientes eventos climáticos. De acuerdo con el último informe del Panorama Agrícola Semanal (PAS), publicado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires el 20 de agosto, la campaña de granos finos muestra realidades dispares entre cultivos, con avances significativos pero condicionados por excesos hídricos y falta de piso en regiones clave.

Tras registrar un progreso interquincenal de 5,3 puntos porcentuales, se dio por finalizada la siembra de cebada a nivel nacional. En total, se proyecta una superficie de 1,27 millones de hectáreas para este ciclo, lo que representa una disminución interanual del 2 %. Esta reducción responde principalmente a las malas condiciones de piso y la humedad excesiva de los suelos, que impidió concretar la totalidad de las incorporaciones inicialmente planificadas en el Sudeste de Buenos Aires.

En la actualidad, el 90 % del área implantada presenta una condición de cultivo entre Normal y Buena. No obstante, los especialistas advirtieron que las condiciones ambientales han comenzado a propiciar la aparición de enfermedades foliares en los lotes más adelantados, por lo que se prevé la aplicación preventiva de fungicidas una vez que el estado de los suelos permita el ingreso de la maquinaria.

En el caso del trigo, las escasas precipitaciones de la última semana ayudaron a menguar los excesos hídricos en el sur del área agrícola. Sin embargo, la falta de piso óptimo continúa dilatando las labores de siembra, registrando apenas un progreso intersemanal de 0,2 puntos porcentuales. Con este avance, se ha logrado implantar el 99,8% de los 6,5 millones de hectáreas proyectadas.

Pese a los inconvenientes para concluir la siembra, las expectativas productivas se sostienen firmes: el 100% del área en pie reporta una condición de cultivo de Normal a Excelente. Asimismo, el 84,8% del cereal mantiene una condición hídrica Adecuada/Óptima, mientras que el 63,3 % ya transita desde la etapa de macollaje en adelante en las regiones del centro-norte.

Por su parte, la implantación de girasol marcha a buen ritmo. Con un avance intersemanal de 2,6 puntos porcentuales, la siembra cubrió el 14,1 % de las 3 millones de hectáreas estimadas para esta campaña. Aunque las últimas lluvias ralentizaron las tareas —las cuales se concentraron fundamentalmente en la región del NEA—, las labores actuales se ubican 3,6 puntos porcentuales por encima del promedio histórico para la época. Además, en los núcleos girasoleros del sur argentino, se consolida una clara tendencia a expandir el área destinada al cultivo.

Finalmente, las labores de recolección de maíz con destino a grano comercial avanzaron sobre el 81,3 % del área apta, con un rendimiento promedio de 78,2 quintales por hectárea (qq/Ha). Sin embargo, la persistencia de elevados valores de humedad en los granos y la falta de piso en distintas zonas productivas de Buenos Aires y Entre Ríos continúan demorando la cosecha.

Esta situación genera una demora de 14,6 puntos porcentuales frente a la campaña previa y de 13,7 puntos respecto al promedio de las últimas diez campañas. A pesar de los retrasos, la Bolsa de Cereales mantiene su proyección de producción nacional de maíz en 64 millones de toneladas, respaldada por rindes que se alinean perfectamente con las expectativas del ciclo.

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