Bajo el marco de una nueva edición de la Jornada de Actualización Técnica (JAT), especialistas de INTA Marcos Juárez y CREA Sur de Santa Fe analizaron los resultados de las campañas pasadas y brindaron recomendaciones críticas para afrontar un año marcado por el pronóstico de un «Súper Niño».
Ante la perspectiva de excesos hídricos, la principal advertencia para los productores es monitorear la profundidad de las napas para prevenir el encharcamiento o la anoxia de los suelos, una condición que impide la respiración de raíces y microorganismos.
En cuanto al maíz, se destacaron rendimientos históricos que alcanzaron un promedio récord de 14.500 kilos en la zona. Sin embargo, el escenario de alta humedad y temperaturas elevadas previsto para la próxima campaña favorece el desarrollo temprano de enfermedades como la roya común, el tizón y la mancha blanca. El Ing. Enrique Alberione subrayó que un cultivo bien nutrido enfrenta mejor estas patologías, complementando el uso de resistencia genética y control químico.
Respecto a la soja, los expertos señalaron que el camino hacia altos potenciales de rendimiento requiere un manejo «artesanal» y enfocado. Se observó un marcado recambio hacia variedades con tecnología Enlist, que facilitan el control de malezas sin resignar potencial productivo. Asimismo, en materia de plagas, se advirtió sobre una transición: la presión de las orugas ha disminuido, pero ha aumentado la presencia de chinches (especialmente la chinche de la alfalfa), las cuales dañan directamente el grano. El monitoreo inicial es fundamental, dado que los umbrales de aplicación son bajos (entre 0,6 y 1,7 chinches por metro) debido a su alta capacidad de daño.
