En el marco del Regen Summit, un evento pionero organizado por McCain en Mar del Plata, Romina Varela, directora de Agricultura para McCain Argentina, compartió los logros y desafíos del programa de agricultura regenerativa que la compañía impulsa en el país. Durante la jornada, Varela calificó el encuentro como un «sueño hecho realidad» al lograr integrar a toda la cadena de valor en pos de una producción más sostenible.
Si bien el programa global de McCain cumplió cinco años, en Argentina lleva tres de implementación. Varela explicó que el proceso comenzó con una etapa educativa de charlas y demostraciones, evolucionando luego hacia desafíos lúdicos y premiaciones para los productores que adoptaran buenas prácticas.
Para la directora, la realización del Summit responde a la necesidad de no trabajar de forma aislada: “Solo con los productores no era suficiente para dar el salto que necesitamos para llevar la agricultura regenerativa ya a otro nivel”, afirmó, subrayando la importancia de integrar a todos los actores del sector.
Superando barreras
Uno de los puntos centrales de su intervención fue desmitificar que la sustentabilidad se contrapone con el rendimiento económico. Varela aseguró que la agricultura regenerativa y el resultado productivo van de la mano.
Aunque reconoció que algunos insumos pueden ser más costosos, destacó que la tecnología y los sistemas de decisión permiten una mayor eficiencia. “Cuando vos ves el costo total aplicado a la hectárea, ahí ves que a lo sumo se mantiene”, explicó, advirtiendo además que si el suelo se deteriora, la productividad inevitablemente cae, por lo que estas prácticas son vitales para el negocio del propio productor a mediano plazo.
Logros concretos y avance
Varela destacó un avance significativo que inicialmente generó dudas internas: la reducción del ingrediente activo y la toxicidad de los fitosanitarios. A pesar de las resistencias iniciales, en menos de dos años se han superado las expectativas. Actualmente, muchos de los productores que trabajan con McCain ya han alcanzado el segundo nivel de los estándares de agricultura regenerativa de la compañía, superando la meta inicial que era consolidar el primer nivel.
Para facilitar esta transición, McCain ofrece un marco de siete prácticas clave y el acompañamiento constante de ingenieros agrónomos que asesoran y ayudan a medir las mejoras en el campo.
Romina Varela comparó este momento con el desembarco de McCain en Argentina hace 30 años, un evento que profesionalizó el cultivo de papa mediante el riego por pivot y nuevas variedades. “Si hace 30 años se dio el primer paso hacia evolucionar y profesionalizar todo lo que tenía que ver con papa en Argentina, hoy es el día del hito para esta segunda parte: cómo lo hacemos con las mejores prácticas en sustentabilidad y agricultura regenerativa”, concluyó.
Finalmente, la ejecutiva invitó a los productores que aún no se han sumado a acercarse al equipo de agronomía de la empresa para recibir capacitación y soporte técnico directo en sus campos.
