En el marco del Regen Summit, el encuentro sobre agricultura regenerativa organizado por McCain en Mar del Plata, Thiago Izquierdo Fraga, vicepresidente de Agronomía y Portafolio de Producto para América de Yara, expuso cómo la compañía de nutrición de cultivos se integra a este cambio de paradigma.

Durante su intervención, Fraga destacó que el objetivo central es permitir que los agricultores alcancen altas productividades y calidad de papa reduciendo significativamente su huella de carbono.

Fraga detalló que el compromiso de Yara con la sostenibilidad comienza en sus propias plantas de producción. La empresa ha desarrollado sistemas para capturar y almacenar el carbono antes de que sea liberado a la atmósfera. Asimismo, utilizan tecnología de catálisis para convertir el óxido nitroso (N2O), un potente gas de efecto invernadero, en gases naturales del aire como nitrógeno y oxígeno, asegurando que los productos mantengan su calidad química y física para nutrir los cultivos sin dañar el clima.

Nuevas rutas de producción

La compañía, que lleva más de 20 años invirtiendo en estos sistemas, está explorando rutas revolucionarias para la producción de amonía, materia prima esencial de los fertilizantes nitrogenados. Fraga mencionó dos vías principales.

Por un lado la captura y almacenamiento de carbono, evitando que las emisiones lleguen al aire; y la otra es la electrólisis del agua.

Se trata de una ruta que prescinde de combustibles fósiles como el gas natural y utiliza fuentes renovables de energía e hidrógeno.

Estas innovaciones podrían reducir las emisiones hasta en un 90% en comparación con las fuentes convencionales de nitrógeno.

Beneficios

Uno de los puntos clave para el éxito del programa de agricultura regenerativa de McCain es la facilidad de adopción por parte del agricultor. Según Fraga, las soluciones de Yara no requieren un cambio de práctica significativo, lo que las hace sencillas de implementar.

“No es solo una baja en la huella, sino también en productividad y calidad de papa”, afirmó el ejecutivo, subrayando que estas tecnologías tienen un impacto positivo directo en la salud del suelo. Finalmente, invitó a los productores a sumarse a estas soluciones, asegurando que los resultados ya están probados tanto en términos ambientales como económicos para el negocio agrícola.

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