De acuerdo con el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las excelentes condiciones actuales del cultivo de trigo, sumadas a las reservas de humedad y la perspectiva de un fenómeno «Niño» fuerte, reabren el debate sobre si es posible igualar la campaña récord del año pasado.
A diferencia de ciclos anteriores marcados por la sequía, los mapas de la región muestran hoy niveles de reservas de agua que van de adecuados a abundantes. Según los datos de la BCR, el acumulado promedio de lluvias entre el 1 de junio y el 15 de julio de 2026 alcanzó los 33,7 mm, superando levemente los 29,5 mm registrados en el mismo período de 2025.
Bajo este panorama, la condición del trigo es calificada como de «excelente a muy buena» en toda la zona núcleo. En cuanto a su estado fenológico, el 47% de los lotes ya inició el macollaje, mientras que un 45% se encuentra en foliación y un 3% todavía emergiendo.
El desafío de los rendimientos
Si bien la campaña 2025/26 fue descrita por los técnicos como «la mejor de la historia» con promedios de 60 qq/ha, las expectativas para este ciclo son altas pero realistas. En localidades como Carlos Pellegrini y General Pinto, los especialistas creen que el cultivo puede expresar todo su potencial y acercarse a los rindes anteriores. Aunque repetir la marca de 60 quintales parece difícil, la meta de este ciclo se sitúa en alcanzar o incluso superar los 50 quintales de media.
El nitrógeno como factor determinante
La fuente señala que la verdadera limitante para alcanzar rendimientos históricos este año podría ser el nitrógeno más que el agua. Debido al elevado precio de la urea durante la siembra, muchos productores redujeron las dosis iniciales (por ejemplo, pasando de los 250-300 kg/ha del año pasado a unos 180-200 kg/ha actuales).
Sin embargo, la reciente baja en el precio del fertilizante y el buen pronóstico climático han impulsado un cambio de estrategia:
- En Pergamino, ya comenzaron las aplicaciones complementarias para igualar los niveles de nitrógeno del ciclo previo.
- En Bigand, donde las dosis iniciales fueron de apenas 100-150 kg/ha, los productores planean compensar la fertilización durante el macollaje.
«Niño» fuerte: Entre la oportunidad y la cautela
A pesar del optimismo, el fenómeno de El Niño genera algunas dudas técnicas. Si bien asegura lluvias en primavera —fundamentales para definir el rinde en octubre—, también aumenta el riesgo de roya (por la humedad y temperaturas templadas) y el posible «lavado de grano» si ocurren excesos hídricos en noviembre.
«El trigo es una carrera de obstáculos. Heladas tardías, calor, granizo o excesos de agua… Veremos en agosto si con un ‘Niño’ por delante conviene seguir invirtiendo», advierten técnicos de General Pinto.
