Pedro Donovo (a la izquierda).

Con la firma de un convenio con el Colegio de Ingenieros Agrónomos y la consolidación de sistemas eléctricos, Next Siembra busca profesionalizar el uso de tecnología que permite incrementos de rendimiento de hasta 450 kilos por hectárea.

Next Siembra, la firma fundada como Siembra Neumática, atraviesa un proceso de renovación impulsado por la integración de nuevas generaciones y un enfoque total en la digitalización.

En este marco, la empresa anunció la firma de un convenio marco con el Consejo de Ingenieros Agrónomos, una alianza estratégica que busca la colaboración mutua para la formación de técnicos y profesionales en el uso de las herramientas de precisión disponibles.

El acuerdo no solo abarca el conocimiento sobre los distribuidores neumáticos, sino que se extiende a los sistemas de gestión Bosch y la nueva línea de drones de EA Vision, recientemente incorporados al mercado.

Pedro Donovo, presidente de Next Siembra, enfatizó la urgencia de ete plan de capacitación, que comenzará a ejecutarse de inmediato con visitas a campo y charlas técnicas para profundizar en el funcionamiento y la instalación de estos equipos.

El legado de la revolución neumática

Para entender el presente de Next Siembra, es necesario remontarse a hace más de 20 años, cuando la empresa introdujo el distribuidor neumático en Argentina, una tecnología que en aquel entonces era casi inexistente en el país. Este avance significó un salto productivo inicial de entre un 5 y un 10 por ciento gracias a la mejora sustancial en la calidad de la siembra.

Aquella inversión se amortizaba con notable rapidez: según Donovo, en el sistema neumático tradicional, el equipo se pagaba con solo 14 hectáreas por surco; es decir, una sembradora de 10 surcos recuperaba su inversión tras trabajar apenas 140 hectáreas.

La era eléctrica: Precisión y rentabilidad validada

Desde 2016, la alianza con Bosch ha permitido pasar de la gestión hidráulica a la eléctrica, eliminando engranajes y cadenas para ofrecer un control total sobre el surco.

Los equipos actuales permiten realiza siembra surco a surco y compensación en curvas; aplicación de distintas prescripciones por mapa de forma simultánea; y adaptación a terrenos complejos y quebrados, como los de Entre Ríos, siempre que se cuente con una máquina robusta.

Resultados contundentes

Datos del INTA indican que la gestión eléctrica y el manejo preciso de los datos permiten obtener hasta 450 kilos adicionales por hectárea. «Hoy debemos estar en un 25 por ciento de sistemas eléctricos en el mercado, y calculo que en los próximos diez años la transición será completa; no habrá máquinas mecánicas ni solamente neumáticas», proyectó Donovo.

A pesar de la clara rentabilidad, el directivo reconoció que el desafío más grande sigue siendo el cambio de paradigma en el productor. «Es muy difícil hacerle entender a alguien que ya se pone plata en el bolsillo, que toda la que se pone de más hay que trabajarla», reflexionó respecto a la resistencia inicial ante nuevas inversiones tecnológicas. Sin embargo, la rapidez de adopción actual supera ampliamente a la de décadas pasadas, consolidando a la siembra eléctrica como el estándar del futuro inmediato.

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