Georges Breitschmitt, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), concluyó el año con un balance positivo, destacando la intensa actividad de la entidad y los desafíos cruciales que moldearán la industria ganadera en el futuro inmediato, especialmente con miras a 2026.
Breitschmitt señaló que, además de ser su primer año como presidente, la gestión se caracterizó por una gran cantidad de actividades, abarcando la promoción interna y externa, así como la implementación de compulsas técnicas y el trabajo coordinado con todo el sector.
El presidente del IPCVA anticipó que el 2026 será un periodo «bastante movido», marcado por importantes temas internacionales. Entre ellos, mencionó la posibilidad de que se concrete un aumento en la cuota de Estados Unidos, la salvaguardia impuesta por China (cuya postergación se extendió hasta fines de enero) y la medida de deforestación de Europa, que se pospuso para el próximo año con un hito clave en abril.
Si bien la Argentina sigue portando la etiqueta de tener la «mejor carne del mundo», Breitschmitt advirtió que esta calidad «no se vende sola» y debe ser defendida activamente. Subrayó que otros países, nuestros vecinos en particular, están mejorando «muy agresivamente», tanto en stock como en calidad; puso como ejemplo el avance de Brasil, donde se observa una mejora significativa en la calidad de su hacienda (como la aparición de Brangus en el Mato GroSso).
Educación, investigación y sustentabilidad
Una parte fundamental del trabajo del IPCVA es la promoción interna, enfocada en educar e informar al consumidor argentino sobre cómo el consumo interno complementa la exportación y viceversa.
Ante recientes polémicas sobre el impacto ambiental de la producción ganadera, Breitschmitt enfatizó la necesidad de educar sobre la sostenibilidad de la carne argentina. El IPCVA realizó un trabajo significativo con el CONICET, demostrando que la ganadería debe ser analizada en términos de balance y no solo de emisión. Según los estudios, la ganadería argentina es prácticamente neutra debido a que entre el 70% y el 80% de la producción se basa en pastizales naturales o se realiza a cielo abierto, a diferencia de los métodos confinados en otros países.
En relación con el tema de la deforestación de Europa, destacó que la Argentina presenta un riesgo nulo en el 88% de su producción, lo que exige un gran esfuerzo de concientización para evitar la confusión de conceptos. Además, resaltó el impulso a la investigación a través de la undécima compulsa técnica, que involucra universidades y razas, buscando mejoras sanitarias y productivas.
Llamado a la previsibilidad política
Al dirigirse a los productores argentinos, Breitschmitt reconoció que la actividad ha enfrentado históricamente muchos «vaivenes» y cambios de reglas. Si bien celebró los recientes cambios regulatorios, como la eliminación de cupos y cortes prohibidos, y la baja de las retenciones, insistió en que el trabajo debe ser a largo plazo.
El mensaje crucial se centró en la necesidad de políticas públicas consolidadas para que el productor pueda recuperar su stock, ya que un productor que abandona la actividad «no vuelve».
Para concluir, Breitschmitt instó a los dirigentes, de todos los colores políticos, a enviar un mensaje de previsibilidad, recalcando que la ganadería es «parte de la solución» y que «la vaca viva está acá para seguir contribuyendo».
