La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un volumen 24% superior al ciclo anterior, impulsado por rindes destacados en Santa Fe y una mayor superficie nacional.

Argentina se encamina a una cosecha de maíz sin precedentes. Según la primera estimación de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la producción nacional alcanzaría las 62 millones de toneladas (Mt), lo que representa un incremento del 24% respecto al ciclo pasado. Este volumen no solo supera la proyección inicial en un millón de toneladas, sino que establece una nueva marca histórica al sobrepasar por 9,5 Mt el récord previo de la campaña 2023/24.

Para alcanzar este guarismo, se tomó en cuenta un área sembrada total de 9,75 millones de hectáreas (M ha), de las cuales se espera cosechar para circuito comercial unas 8,05 M ha. No obstante, este escenario de abundancia convive con desafíos climáticos recientes que han moderado las expectativas iniciales de rindes excepcionales en la región central del país.

El impacto del clima

A pesar del optimismo por el volumen total, el comportamiento de las lluvias ha dado un «desafortunado giro» en el centro y sur de la región pampeana. Lo que comenzó como una campaña con excelente disponibilidad hídrica sufrió una interrupción de las precipitaciones a partir del 11 de diciembre de 2024, similar a lo ocurrido en el ciclo previo.

Este cambio rápido en las reservas de agua en los suelos, sumado a una ola de calor de tres a cuatro días a fines de 2025, impactó negativamente en el potencial del maíz temprano. Los técnicos de la zona núcleo coinciden en que el cultivo «se pinchó», perdiendo potencial durante la etapa crítica de llenado de grano.

La falta de agua y el estrés térmico estarían provocando un recorte de entre el 10% y el 20% en las expectativas de rinde para estos lotes tempranos. De esta manera, la posibilidad de concretar rendes de 120 a 130 qq/ha en la región central ha quedado atrás, ajustándose ahora a promedios más moderados.

Santa Fe lidera la productividad

En el desglose provincial, Santa Fe ocupa el primer puesto con una expectativa de rinde promedio de 90,4 qq/ha, lo que representa 5 quintales más que en el ciclo anterior. Aunque el cultivo mantiene altas expectativas, los técnicos advierten que es necesaria la llegada pronta de precipitaciones en el sur y centro sur provincial para sostener estos números.

Córdoba se sitúa en el segundo lugar de productividad con un rinde estimado de 88,2 qq/ha, logrando casi 8 quintales de mejora interanual. Por su parte, la provincia de Buenos Aires proyecta 78,1 qq/ha, situándose 6,8 quintales por encima de la campaña pasada, aunque también bajo la necesidad de lluvias en el norte, centro y oeste.

Para el alivio de los productores, los pronósticos meteorológicos indican la llegada de lluvias para el jueves 15 y viernes 16 de enero en el centro del país. Se espera que estas precipitaciones vuelvan a sumar milímetros críticos tanto en el centro como en el norte del territorio nacional.

La amenaza de la «chicharrita» en el norte

En el centro norte y norte del país, el panorama es excelente para los maíces tardíos gracias a que el agua ha acompañado el nacimiento de los cultivos. Sin embargo, en provincias como Chaco y Santiago del Estero, los técnicos se encuentran en estado de alerta por la presencia de la chicharrita (Dalbulus maidis).

Existen dos factores que preocupan especialmente a los especialistas este año: la siembra de maíz muy temprano habilitada por lluvias en agosto y la falta de frío durante el 2025. En Chaco, por ejemplo, solo se registraron 4 heladas en 2025, frente a las casi 40 que ocurrieron en 2024, lo que favorece la supervivencia del vector.

A pesar de esta inquietud, los técnicos señalan que están mejor preparados que en campañas anteriores. Se han sembrado materiales más resistentes (tropicales), se cuenta con mejores tratamientos y, fundamentalmente, hay agua suficiente para sostener plantas vigorosas que puedan enfrentar el virus transmitido por el insecto.

Soja y trigo: récords y buenas perspectivas

El informe de la BCR también destaca el cierre de la siembra de soja, que completó un área de 16,4 M ha. Si bien el estrés térmico de los últimos 30 días ha dejado marcas en los cultivos de primera y segunda, los pronósticos de lluvia mantienen la probabilidad de superar la proyección inicial de 47 Mt de producción.

En cuanto al trigo, la cosecha prácticamente ha finalizado con resultados históricos. Se confirma una producción récord de 27,7 Mt y un rinde inédito a nivel nacional de 41,0 qq/ha, reafirmando el excelente desempeño del cereal incluso en zonas de Buenos Aires que sufrieron excesos hídricos.

Con estos números, el sector agropecuario argentino se prepara para un año de volúmenes de cosecha significativos. El éxito final dependerá de la regularización de las lluvias en la región central durante enero y de la efectividad de los controles sanitarios en el norte ante la presión de las plagas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *