La región norte lidera el progreso de la campaña, mientras que los excesos hídricos generan demoras en la siembra de trigo y cebada en el sur, y retrasan la cosecha de maíz a nivel nacional.
La campaña agrícola actual presenta un panorama de contrastes marcados por las condiciones climáticas.
Según los últimos datos publicados por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la siembra de girasol ha logrado un progreso de 5,4 puntos porcentuales en la última semana, alcanzando ya el 9,8 % de las 3 millones de hectáreas (MHa) proyectadas. Este avance se concentra con fuerza en el Noreste Argentino (NEA), donde el ritmo de labor supera ampliamente los promedios históricos y del último quinquenio en más de 31 puntos porcentuales.
Sin embargo, no todo el territorio corre con la misma suerte. En el centro-norte de Santa Fe se confirma una reducción del área de siembra debido a la consolidación del fenómeno de “El Niño”, mientras que en el sur del área agrícola persiste la incertidumbre por los excesos hídricos.
Trigo y Cebada: El impacto de la humedad
La siembra de trigo se encuentra en su fase final, cubriendo el 99 % de las 6,5 MHa proyectadas, pero el progreso es extremadamente lento (apenas 0,5 puntos porcentuales en el último periodo) debido a la saturación de los suelos en el sur. Esta situación pone en riesgo la siembra de los ciclos cortos, aunque en el norte y centro-oeste el escenario es más favorable, permitiendo tareas de fertilización y control de focos de roya.
En cuanto a la cebada, la siembra ya cubre el 94,7 % del área proyectada, registrando una demora interanual del 5,3 %. La falta de «piso» en los núcleos productores del sur ha impedido finalizar las labores, a pesar de que el 70 % de lo ya implantado se encuentra en condiciones entre buenas y excelentes.
Cosecha de Maíz: La humedad ambiente como obstáculo
Por otro lado, la recolección de maíz con destino grano comercial alcanzó el 73,7 % del área apta. Si bien los rendimientos promedio se mantienen sólidos en 79,1 qq/Ha, la elevada humedad ambiental está dificultando el secado natural de los granos y el ingreso de las máquinas a los lotes.
A pesar de estas demoras, que representan un retraso de 15,6 puntos porcentuales respecto a la campaña anterior, los rindes obtenidos hasta el momento permiten mantener una proyección de producción nacional de 64 millones de toneladas (MTn)
