El promedio anual de 1222 mm excedió el límite histórico, aunque el último mes cerró 27% por debajo de lo normal, generando preocupación por las reservas de agua en el suelo en la región núcleo según la Bolsa de Comercio de Rosario.
El año 2025 cerró con un balance pluvial «altamente positivo» en la región núcleo, al acumular un promedio de 1222 milímetros (mm) de lluvia. Este registro anual superó el límite superior del rango histórico (800 a 1200 mm) y significó un excedente interanual promedio del 21%, con 260 mm más que lo registrado en 2024. El consultor Elorriaga destacó que la abundancia y recurrencia de las precipitaciones a lo largo del año se concentraron en el invierno y la primavera, con aportes «superadoras» de los valores normales estacionales.
Concentración de excedentes
La eficiencia hídrica de 2025 fue tal que solo enero, junio y diciembre quedaron por debajo de las medias históricas, mientras que en el resto de los meses los acumulados superaron, e incluso en algunos casos duplicaron o triplicaron, los registros estadísticos. Por ejemplo, en agosto, Pergamino acumuló 180 mm, y en noviembre, Bell Ville registró 172 mm.
Este volumen significó un giro de 180 grados respecto al inicio del año, marcado por una sequía severa. La mayor parte del excedente se concentró en el sureste de la región núcleo: Rojas sumó 729 mm más que en 2024, seguido por Junín con 722 mm y Pergamino con 633 mm. De las 36 estaciones de la red BCR-GEA, el 90% registró lluvias superiores a las del año anterior.
Diciembre quiebra la racha positiva
A pesar del balance anual récord, diciembre rompió una racha de cinco meses consecutivos con precipitaciones por encima de la media. El último mes cerró con un promedio de 80 mm en la región núcleo, un 27% menos que los 110 mm que marca el valor histórico. Este comportamiento pluvial fue «desordenado».
La irregularidad de las lluvias, un patrón «errático» y típico del verano, dejó amplios sectores con «registros deficitarios». El norte bonaerense fue afectado con 47 mm en Lincoln y 54 mm en Pergamino. Situación similar se vivió en el sudeste cordobés.
Suelos ajustados y riesgo hídrico
La escasez de lluvias de diciembre, sumada a una ola de calor con temperaturas máximas superiores a 30 °C, comenzó a reflejarse en el estado hídrico de los suelos. A fines de 2025, las reservas de agua en el primer metro de profundidad de la región núcleo se catalogaron como «de regulares a escasas».
Este escenario es preocupante, ya que es «muy similar al de fines de 2024», cuando más del 50% del área presentaba condiciones de sequía. Aunque las lluvias del 20 y 21 de diciembre fueron «claves para apuntalar el periodo crítico» del maíz y el desarrollo de la soja, el pronóstico a corto plazo solo contempla una baja probabilidad de chaparrones aislados, sin nuevas precipitaciones significativas al menos hasta la próxima semana.
Norte argentino, fuera de escala
Mientras la región núcleo enfrentaba el déficit de diciembre, el norte argentino y el NEA experimentaron lluvias «fuera de escala». Las precipitaciones en estas regiones duplicaron e incluso triplicaron los valores normales, causando «anegamientos e inundaciones» en Corrientes, Chaco y Santiago del Estero.
Corrientes fue el caso más extremo, registrando 530 mm en el mes, 3,5 veces por encima del promedio histórico. Otras zonas con altos acumulados fueron Resistencia (406 mm) e Ituizangó (457 mm).
