Durante su participación en Expoagro 2026, Reynaldo Postacchini, vicepresidente de CLAAS Argentina, presentó el despliegue tecnológico de la marca, haciendo hincapié en la eficiencia operativa como el nuevo eje de rentabilidad para el productor.

La compañía exhibió su línea completa de cosechadoras Lexion (7600 y 8800), equipadas con motores MAN más inteligentes para reducir el consumo de combustible, y la serie Trion (710, 720 y 740), diseñada para competir en el segmento medio con tecnología de punta.

Récords en picado y eficiencia de cosecha

Uno de los hitos destacados fue la presentación de la línea 1000 de picadoras Jaguar, una nueva generación para alto volumen que ostenta el récord Guinness tras cosechar más de 40.000 toneladas de triticale en 12 horas. En Argentina, estas unidades ya han demostrado capacidades superiores a las 500 toneladas de maíz por hora.

Postacchini enfatizó que el valor de estas máquinas no reside solo en su volumen, sino en la capacidad de cosechar en tiempo y forma. El directivo advirtió que muchos productores no contabilizan el costo de la pérdida por demoras; por ejemplo, una lluvia de 70 mm sobre un lote de soja listo puede reducir el rinde de 4.000 kg a 3.400 kg en un solo día. «Ese costo nadie lo está mirando porque la hiperinflación tapaba un montón de cosas; hoy empieza un juego totalmente distinto basado en la tecnología y la eficiencia«, afirmó.

El nuevo escenario económico

Respecto al contexto político y económico, el vicepresidente de CLAAS celebró la transición hacia un modelo de libre mercado que permite algo «tan simple como comprar y poder pagar«. Reveló que la compañía terminó de cancelar recién en septiembre pasado deudas con su casa matriz que databan de 2013, y subrayó que la estabilidad a largo plazo es fundamental para recuperar la confianza y permitir el crecimiento sostenido del sector.

El factor humano

El riesgo más grande A pesar del avance tecnológico, Postacchini identificó un obstáculo crítico para el desarrollo del agro: la falta de personal capacitado. Según el directivo, el riesgo principal para sus clientes no es el crédito ni la máquina en sí, sino la escasez de operarios preparados para manejar equipos de alta complejidad.

Un error de operación en estas tecnologías puede derivar en roturas de 15.000 a 20.000 dólares, e incluso alcanzar los 50.000 dólares si se afecta el motor. En este sentido, instó a trabajar en la educación y la infraestructura nacional —rutas y transporte— para que Argentina pueda aprovechar sus condiciones de producción, las cuales calificó como las mejores de Sudamérica.

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