Con un avance vertiginoso durante la última semana, la recolección de soja ya cubre el 80% del área total en la región núcleo. Sin embargo, la campaña de granos finos enfrenta un panorama sombrío: el encarecimiento de los fertilizantes amenaza con un recorte de 300.000 hectáreas en la intención de siembra de trigo.
El campo argentino vive jornadas de actividad frenética, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario. Sin descanso ni fines de semana largos debido a los persistentes pronósticos de mal tiempo, la trilla no se ha detenido en la región. En los últimos siete días, se lograron cosechar 1,2 millones de hectáreas, repartidas equitativamente entre soja de primera y de segunda.
El avance en la recolección de la oleaginosa de primera ha sido notable, alcanzando ya el 90% del área implantada. Según el reporte, solo restan 300.000 hectáreas pendientes para finalizar esta etapa.
El progreso regional muestra matices definidos:
- Centro-sur de Santa Fe: Ha finalizado prácticamente la cosecha con un 97% de avance.
- Sudeste de Córdoba y sur de Santa Fe: Los lotes pendientes son mínimos, con un progreso cercano al 95%.
- Noroeste de Buenos Aires: El avance llega al 84%.
- Noreste bonaerense: Registra un 78% de recolección.
En cuanto a la soja de segunda, aunque se ha progresado hasta el 60%, el ritmo continúa por detrás de la campaña pasada, cuando a esta misma fecha ya se había levantado el 70% del cultivo.
Rindes: de los 60 quintales al fracaso productivo
La variabilidad de los resultados es una de las características más marcadas de este año. Mientras que en Junín se reportan promedios de entre 44 y 55 qq/ha con picos de hasta 60 qq/ha, y zonas como Marcos Juárez y General Pinto consolidan promedios de 50 qq/ha, otras áreas muestran la cara más dura de la campaña.
La franja este, que se extiende desde los alrededores de Rosario hasta San Pedro, presenta los números más bajos de la región. En esta última localidad, los promedios oscilan entre apenas 10 y 15 qq/ha, con lotes marginales que caen hasta los 7 u 8 quintales.
El factor climático: ciclogénesis y tormentas
La urgencia de los productores por levantar la cosecha se justifica en la inestabilidad atmosférica.
Un nuevo proceso de ciclogénesis ha potenciado precipitaciones de variada intensidad sobre la franja este de la región pampeana.
Si bien estas lluvias han sido más breves que las de abril, han venido acompañadas de fenómenos extremos como granizo, vientos fuertes e incluso un tornado en la zona de Las Flores, afectando principalmente al sudeste bonaerense.
Trigo: «Va por escalera, mientras la urea va por ascensor»
A menos de un mes de iniciar la siembra de trigo, el entusiasmo es escaso. A pesar de una leve mejora en el precio del cereal, el costo de los insumos ha bloqueado las intenciones de siembra. Los ingenieros de la zona de Aldao resumen la situación con una frase contundente: «No compensa los nuevos aumentos de la urea», la cual se comercializa cerca de los 1.000 U$S/tn.
Este escenario económico ha derivado en las siguientes proyecciones y estrategias:
- Recorte de área: Se estima una caída del 17% respecto al año 2025, lo que equivale a 300.000 hectáreas menos.
- Desinterés en compras anticipadas: Prácticamente no se han realizado adquisiciones previas de urea.
- Estrategias de subsistencia: Algunos productores evalúan aplicar solo fósforo a la siembra y postergar el nitrógeno, una táctica que los técnicos advierten como deficiente ya que limitará el potencial del cultivo.
- Rindes de indiferencia: Para garantizar la rentabilidad en campos arrendados, los asesores estiman que se necesitan entre 35 y 40 qq/ha, niveles que hoy resultan difíciles de asegurar ante los actuales costos de producción.
