Un seminario organizado por Yara con destacados especialistas analizó el impacto del clima y las claves de fertilización balanceada para maíz, soja y caña de azúcar.
La llegada de un nuevo ciclo climático dominado por el fenómeno de El Niño plantea un escenario de gran incertidumbre y desafíos para la producción agrícola en la Argentina. Frente a este panorama, la firma Yara organizó la jornada de capacitación virtual «Claves de nutrición para transitar un año Niño», donde convocó al especialista en Agroclimatología Eduardo Sierra y al doctor en Ciencias Agropecuarias Gabriel Espósito para analizar las estrategias de manejo en cultivos extensivos e intensivos.
Durante su exposición, Sierra explicó que las condiciones térmicas en el Océano Pacífico Ecuatorial confirman el desencadenamiento de un evento con precipitaciones superiores al promedio en la Región Pampeana. El experto advirtió que no se tratará de un ciclo típico, sino de un evento de mayor impacto, comparable con los «super Niños» de las campañas 1982/83, 1991/92, 1997/98 y 2015/16, cuya expresión máxima en el país se sentirá hacia febrero de 2027. Asimismo, precisó que el periodo quedará definido entre octubre de 2026 y abril de 2027, haciendo decisivo lograr una adecuada implantación y diagnóstico de suelo.
Por su parte, Espósito remarcó que la fertilización cumple un rol crítico en las etapas vegetativas y el desarrollo radical. En el caso del maíz, advirtió que limitarse a aplicar nitrógeno puede reducir un 25% el rinde en comparación con un plan nutricional balanceado que «apile» fósforo, azufre, boro, zinc, calcio y magnesio. Para la soja, el especialista señaló que combinar fósforo, azufre y boro permite incrementar los rendimientos hasta un 16%. Finalmente, recomendó incorporar la bioestimulación como herramienta clave para mitigar ante los picos de estrés térmico veraniego.
