La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advierte que las lluvias promediaron apenas 38 mm frente a los 110 mm habituales, generando pérdidas de hasta el 50% en el potencial de rinde en zonas críticas como Pergamino.
El mes de enero concluye con un escenario crítico para los cultivos de la región núcleo, registrando un 66% menos de lluvias de lo normal. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, el acumulado mensual promedió apenas 38 mm, cuando el promedio histórico de los últimos 30 años oscila entre los 110 y 120 mm.
Esta escasez hídrica ha provocado que la sequía se profundice en la mitad del área regional, mientras que el resto del territorio presenta condiciones de escasez. La situación es particularmente grave en la franja central, con registros mínimos de apenas 9 mm en localidades como Álvarez. Por el contrario, el noroeste bonaerense fue la zona más favorecida, siendo General Pinto la única estación que alcanzó la media histórica con 122 mm.
Impacto irreversible
La soja de primera se encuentra atravesando su período más crítico para la definición de rendimientos, con un 60% del área en etapa de fructificación. La falta de agua ya se traduce en mermas irreversibles: en la zona de Pergamino se estiman caídas del 50% en el potencial de rinde, mientras que en Bigand las pérdidas podrían ubicarse entre el 15% y 20% si no llueve en los próximos días.
A este panorama se suma la aparición de plagas como arañuelas y trips, típicas de condiciones de sequía y altas temperaturas, lo que ha obligado a los productores a iniciar tratamientos de control. No obstante, las lluvias localizadas en el oeste de la región permitieron que un 35% del área se mantenga aún en condiciones entre muy buenas y excelentes.
Bajo presión
El maíz tardío y de segunda también sufre las consecuencias del estrés térmico e hídrico, con casi la mitad de los cuadros en estado regular. Actualmente, existen unas 90.000 hectáreas altamente comprometidas en la región núcleo, especialmente en el extremo sur santafesino y el sudeste cordobés, donde los cultivos muestran plantas acartuchadas y un desarrollo estancado.
Por su parte, la soja de segunda aún conserva chances de recuperación debido a que se encuentra mayoritariamente en estadios vegetativos. Localidades como Carlos Pellegrini y Piedritas han logrado sostener el potencial de rinde gracias a aportes pluviales recientes que llegaron «justo a tiempo».
Esperanza para febrero
Los modelos climáticos de corto plazo no anticipan un alivio inmediato, previendo solo chaparrones aislados para el inicio de semana. Sin embargo, el consultor Elorriaga destaca que hacia mediados de la primera semana de febrero existe la probabilidad de que un frente frío logre romper el bloqueo atmosférico actual. Este fenómeno habilitaría precipitaciones más generales sobre el centro de la región núcleo, lo que resulta vital para frenar el deterioro de los cultivos remanentes.
