Un informe de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que la intensidad del evento pasaría de «muy fuerte» a «fuerte», reduciendo las precipitaciones previstas.

El inicio de la primavera genera mucha inquietud en el sector agropecuario ante la falta de precipitaciones suficientes en la región pampeana. A pesar de los pronósticos iniciales que anticipaban un evento de El Niño de magnitud histórica, el reporte publicado por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que la intensidad proyectada del fenómeno climático está disminuyendo por segundo mes consecutivo.

Según detalló el consultor de la GEA/BCR, Alfredo Elorriaga, los valores de anomalía de la temperatura superficial en el Pacífico Ecuatorial previstos para diciembre descendieron de un nivel de 2,4 °C a 2,0 °C. Esta marcada tendencia desplaza las previsiones desde un umbral de calentamiento «muy fuerte» hacia uno «fuerte», lo que obligará a reajustar los acumulados de lluvias estimados para el trimestre clave de octubre a diciembre.

Aunque los acumulados aún se ubicarían por encima de las medias estadísticas de la región, la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que las lluvias resultarán significativamente menores a las estimadas. Si bien este reajuste reduce el riesgo de excesos hídricos e inundaciones, la falta de agua ya condiciona el potencial de rinde del trigo e impide el avance fluido de las siembras de maíz.

El trabajo difundido por la entidad rosarina explica que la dinámica atmosférica involucra múltiples variables. Una constante circulación de aire frío polar procedente de la Patagonia actúa bloqueando la llegada de humedad desde el norte. A esto se suma la presencia de una anomalía fría en el Atlántico impulsada por la corriente de Malvinas.

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