La sequía sigue marcando el ritmo de la faena, es por esto que la faena comparada con junio de 2022 aumentó 20 por ciento, creando una sobreoferta de carne en el mercado interno que impide que los precios se adecuen a la inflación de los últimos meses.

Así lo señaló Miguel Schiariti en el Informe Económico Mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina.

Agregó que la situación planteada “se revertirá a partir de octubre, luego de llegado “el Niño” que producirá la retención de animales en los establecimientos productores. Esta retención reducirá drásticamente la oferta de carne en el mercado interno, por lo que los precios sufrirán fuertes aumentos, que estamos estimando en 40 por ciento”. 

La faena de hacienda vacuna totalizó 1,314 millones de cabezas en el sexto mes del año y se convirtió en la tercera más elevada de la historia. Sólo en junio de 2009 y junio de 1981 se faenaron más animales que en el último mes.

La faena de machos ascendió a 679,7 mil cabezas en junio de 2023, lo que arrojó un crecimiento de 11,6 por ciento interanual.

Por su parte, en junio se faenaron 634,1 mil hembras, es decir 18,7 por ciento más que en junio del año pasado. Se registraron importantes incrementos interanuales tanto en la faena de vaquillonas como de vacas.

Vientres

El mayor dinamismo de la faena de hembras con relación a la de machos se tradujo en una participación de las hembras en la faena total equivalente a 48,3 por ciento en junio de 2023. Ya se cumplieron tres meses consecutivos con una participación de las hembras mayor al límite superior del intervalo que resulta consistente con el sostenimiento del rodeo vacuno, aunque aún no podemos hablar de liquidación de stock.

En el primer semestre del año un total de 367 establecimientos faenaron 7,321 millones de cabezas de hacienda vacuna. En relación al primer semestre de 2022 se registró un crecimiento de 12,4 por ciento, que en términos absolutos fue equivalente a 805,97 mil cabezas. Este fue el cuarto mejor primer semestre en 44 años.

Los establecimientos que cuentan con habilitación de Senasa faenaron un total de 5,75 millones de cabezas en la primera mitad del año, es decir 78,5 por ciento de la faena total. La faena promedio de estas plantas equivalió a 6.842 cabezas/mes. En tanto, los restantes 227 establecimientos faenaron 1,57 millones de cabezas, explicando sólo 21,5% del total. La faena promedio de estos frigoríficos fue equivalente a 1.156 cabezas/mes.

En consecuencia, el ratio hembras/faena total subió a 47,4 por ciento en el primer semestre de 2023 (+1,3 puntos porcentuales interanuales), ubicándose por encima del límite superior del intervalo consistente con el mantenimiento del rodeo vacuno, producto de la intensa seca que afectó a las principales zonas productoras del país en el último año y también de la suba real de los precios de los granos durante gran parte de 2022.

Producción y consumo

En lo que respecta a la producción de carne vacuna, durante junio de 2023 la combinación de 1,314 millones de animales faenados y un peso en gancho de 226 kilos, generó un total de 297 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna.

Al considerar los primeros seis meses de 2023, la producción de carne vacuna fue equivalente a 1,656 millones de tn r/c/h, lo que arrojó un crecimiento de 10,3% interanual.

Estimando exportaciones de carne vacuna por 90 mil tn r/c/h equivalentes durante junio pasado, en la primera mitad del año se habrían exportado 480,2 mil tn r/c/h de carne vacuna (+12,3%; +52,5 mil tn r/c/h). En consecuencia, al mercado interno argentino se habrían volcado 1,176 millones de tn r/c/h de carne vacuna, lo que implica que el consumo interno habría absorbido un volumen 9,5% mayor al de enero-junio del año pasado (+101,7 mil tn r/c/h).

En función de lo expuesto, en junio de 2023 el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo aparente de carne vacuna se ubicó en 50,8 kg/hab/año, superando en 4,7% el nivel registrado en junio de 2022 (+2,3 kg/hab/año). No obstante el incremento de la producción de carne vacuna asociado a la mayor faena forzada por la sequía del último año, el consumo per cápita de carne vacuna actual todavía resultó 4,0% menor al registrado en el primer semestre de 2019.

En el Gran Buenos Aires, el nivel general de precios al consumidor registró un incremento de 5,8% mensual, llegando la suba acumulada en el último año a 117,0%.

Nuevamente, la tracción no fue ejercida por el capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas y menos aún por las carnes rojas. Entre mayo y junio del corriente año el capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo una suba de 3,6%, producto de un aumento de 3,1% en alimentos y de otro de 7,5% en bebidas no alcohólicas. En tanto, en la comparación interanual el alza del capítulo fue de 118,5%, quedando apenas por encima del aumento del nivel general del IPC.

En el caso particular de los cortes vacunos, en el último mes el alza promedio de los cinco cortes relevados por el organismo oficial de estadísticas fue de sólo 1,2%, quedando el incremento de los últimos doce meses en 71,7% y la brecha entre el ritmo de aumento del precio promedio de los cortes vacunos y del nivel general del IPC en 20,9%.

Al igual que en mayo, la carne picada común fue la que registró la mayor suba, 2,3% mensual. Luego se ubicaron: paleta (+1,6%), cuadril (0,9%), nalga (0,7%) y asado (0,3%). En tanto, el precio de la caja de hamburguesas congeladas aumentó 4,2%. Por su parte, y por segundo mes consecutivo el precio del pollo entero descendió, en esta ocasión 5,3%, revirtiendo de forma parcial la fortísima suba de 60,1% que había registrado entre febrero y abril del corriente año.

Al comparar los valores de junio de 2023 con los de de junio de 2022, fue la nalga la que verificó el mayor aumento (75,4%), seguida por el cuadril (+74,0%), la paleta (+73,6%), la carne picada común (+70,7%) y el asado (67,9%). El precio de la caja de hamburguesas congeladas subió 106,4%. Y el valor del pollo entero tuvo un alza de 92,8% interanual.

Por lo tanto, en los últimos doce meses el precio promedio de los cortes de carne vacuna analizados cayó 20,9% en relación al IPC nivel general. En tanto, con respecto al valor del pollo entero, los cortes vacunos tuvieron un descenso de precio de 11,0%. Estos guarismos son consistentes con la recuperación que mostró el consumo aparente de carne vacuna en los últimos doce meses

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.