Como veterinario, nutricionista y asesor en el estado de Indiana, desde Estados Unidos, Marcelo Oberto habló en la primera jornada de la edición 2024 de Todo Láctea sobre “Cómo evaluar correctamente un establecimiento lechero: La nutrición vs las finanzas” se explayó sobre las diferencias en el manejo del negocio al que estamos habituados en Argentina y lo que pasa en ese país.

Con los bancos con gran influencia en el manejo financiero de las unidades productivas, con altos manejos de deuda que representan hasta el 15 por ciento de los costos dependiendo de la estructura de cada una, con tasas variables; y con una tarea directa sobre la lechería, por parte de los productores. “La información financiera es la que debe darle el rumbo al sistema productivo y no al revés”.

Oberto indica que el factor más importante que afecta a la rentabilidad es el precio de la leche. El costo de producción está en 53 centavos de dólar por litro en Estados Unidos, con lo cual la oscilación de cifras es clave en la continuidad de cada unidad, lo que no se puede revertir con ningún manejo desde el sector nutricional.

Entre 2014 y 2022 los precios pagados a los productores fueron muy bajo, con un pico de 55 centavos por litro, 32 por ciento más alto que el promedio de esos ocho años, sin embargo la dispersión de pérdidas y ganancias fue muy amplia en el que fue un buen año, por lo tanto el manejo financiero y nutricional en cada tambo es lo que hace la diferencia.

El bajo costo de producción es el segundo punto que afecta a la rentabilidad del negocio, dependiendo de las estrategias de alimentación para lograr mayor productividad por vaca.

El mayor ingreso neto se da con más precio de la leche, menos costos de producción, mayor retorno de capital, ingresos totales por ventas de animales, la cantidad de leche vendida, menos costos de alimentación, altos niveles de sólidos, menos costos y tasas de reemplazo, menos inversión de capital, menos deuda e intereses, más producción individual por vaca, más vacas por empleado, menos costo de mano de obra, menor costos en el manejo de efluentes y menos impuestos.

“Las lecherías más rentables son las que se enfocan en diluir los costos fijos de producción”, aseguró, mientras apuntó a cambiar el enfoque del eje en la mirada de la vaca hacia las instalaciones, donde está puesto el principal caudal de inversiones de un tambo.

A la vez propuso calcular los litros de leche producidos por punto de ordeño por hora como medida de eficiencia que tiene alta correlación con la rentabilidad general. Así sugiere dejar de mirar a la producción individual por vaca como el formato de evaluación de los tambos, incluso considerando que el costo de la nutrición es más importante que el cómo se balancea la dieta.

Más eficiencia nutricional

Por su parte, el Méd. Vet. Juan Baeck, asesor técnico de Nutrefeed, también participó de las Jornadas Lecheras Nacionales. Sobre “azúcares simples y nutrición liquida: nuevas herramientas para simplificar y eficientizar nuestros planteos lecheros”, avanzó sobre los compuestos simples con una o dos moléculas de hidratos de carbono, que aporta una digestión más ágil, con mejor posibilidad de alimentar la microbiota intestinal.

“Si hay más bacterias ruminales, hay más proteína en el intestino y mayor producción de leche”, que son clave en las dietas de transición a partir de las melazas.

Con dietas húmedas que generan menos selección por parte de los animales a la hora de comer, con incorporación de azúcares líquidos se obtiene un mayor retorno a la inversión en el costo de la dieta, con más litros diarios, aunque con más consumo de alimento, pero sin tanto descarte en las dietas.

Con una más fácil carga en los mixers, el consumo mejora así como la eficiencia de conversión y mayor producción de leche, que es el objetivo de todos los tambos para “ganar más plata”.